NUEVAS TENDENCIAS EDUCATIVAS PARA EL SIGLO XXI
Los
medios tecnológicos no lo son todo en la educación., sin embargo es una
realidad que evidencian una clara evolución hacia un nuevo paradigma de
aprendizaje que va más allá de la realidad misma de dichos medios.
Este nuevo paradigma de aprendizaje representa un alejamiento del instruccionismo en
favor del constructivismo y parece ser que estas visiones construccionistas del
futuro sistema educativo son compartidas globalmente por
todo el mundo. Así, a la larga, se demuestra que la revisión
de los proyectos educativos constituirá una auténtica revolución.
Las
características comunes a todas las definiciones teóricas de los nuevos
entornos de aprendizaje ponen su énfasis en primer
lugar en el hecho de que un entorno de aprendizaje es un lugar
o una comunidad donde se llevan a cabo una serie de actividades con la
finalidad de apoyar el aprendizaje y donde los actores tienen acceso a
numerosos recursos. También destacan por un lado la perspectiva construccionista del
aprendizaje es decir innovar, crear conocimiento y hacerlo
significativo, y por otra el uso de TIC. No es que la
idea constructivista no pueda estar en la mente del profesor tradicional, se
trata de que las TIC´s favorecen e incentivan ese tipo de aprendizaje.
En segundo
lugar, se hace referencia a un cambio en el enfoque de los
alumnos como individuos y sus oportunidades derivadas
de su propio ser, personalidad, habilidades natas, o características
adquiridas, haciéndolos participantes activos y responsables en su propio
proceso de aprendizaje. Las Tic´s, en este sentido, suponen una
adaptación del aprendizaje a cada tipo de alumno. Este aspecto parece
estrechamente relacionado con una segunda característica fundamental del nuevo
paradigma de aprendizaje: lograr una planificación del aprendizaje adaptada a
las necesidades de cada alumno y permitir
que los alumnos trabajen de acuerdo con su ritmo y su estilo de aprendizaje
individual. Esta percepción se basa en un concepto de inteligencia más amplio
que la tradicional inteligencia literaria o
memorística y está basado en los conceptos de inteligencias
múltiples. (H. Gardner 2004) que tan acertadamente ha desarrollado J. A. Marina en
su “Educación del talento” (2010)
La
percepción del papel adecuado del profesor está también cambiando:
pasamos de un procesamiento de conocimientos “del profesor hacia el alumno” a procesos
más basados en el grupo o “de alumno a alumno”, donde los profesores actúan de
forma más sistemática como asesores, guías y supervisores, además de
proporcionar el marco para el proceso de aprendizaje.
Como
he mencionado arriba, el nuevo paradigma de aprendizaje constituye un
cambio de enfoque que se aleja del contenido y la capacidad de reproducir datos
y conocimientos para orientarse hacia la creación de conocimiento.
Los alumnos, de ahora en adelante, deberán participar
activamente en la construcción de conocimiento a través de su propio proceso de
aprendizaje, trabajando tanto solos como en grupo. Experimentar y explorar serán aspectos
importantes de esta construcción activa de conocimiento, como también lo será resultar
capacitado/a para nuevas tareas, ahora impensables, tras realizar
un verdadero aprendizaje significativo.
En
esta revolución del proceso educativo, el alumno se
beneficiará de una reorganización de la situación de aprendizaje que trasciende las
maneras de pensar tradicionales definidas por el currículo, de unos enfoques
multidisciplinares y de una organización y planificación del tiempo
radicalmente distintas tanto del aprendizaje como del trabajo del profesorado.
Se
percibe de forma generalizada que el uso de las TIC posee un gran potencial
para reforzar o incluso ser el agente transformador de los cambios mencionados
anteriormente hacia un nuevo paradigma de aprendizaje. Muchos profesores
afirman que las TIC son el factor iniciador de esa revolución
dentro del sistema educativo, pero, aún
habiendo otros factores igualmente importantes, sí
parece ser el que más trascendencia tiene sobre la educación como lo
prueban los cambios en el comportamiento en
relación al consumo de TIC´s, horas de dedicación etc., tanto de la
sociedad en general como del
alumnado en particular. Esto era impensable en el momento en el que se empezaron a desarrollar tecnologías
tanto de software como hardware hace sólo cuarenta o cincuenta años.
Otros profesores dicen que
este podría ser el caso, "pero que de ningún modo es algo inevitable como ya
ha pasado con otras tecnologías que aparecieron en el pasado pero que no
tuvieron mayor relevancia en cambios reales a la hora de cambiar
el modo de dar las clases ni mayor
trascendencia en el proceso educativo(TV, proyectores de diapositivas,
video..)". Afirman que del mismo modo las TIC también pueden
apoyar al profesor como una herramienta más, pero que se conservarán los
métodos tradicionales y que eso puede suceder debido
principalmente a falta de formación del profesorado, que no
sabe bien cómo utilizarlas. Esto sucede, entre otras razones, porque ha sido
formado básicamente en una enseñanza “tradicional” y por
lo tanto, no puede enseñar de otra manera. Sin embargo no es la aparición de las
TIC el factor determinante del cambio futuro como pudieron ser la TV o el video en su momento,
sino que es propio mundo cambiante a velocidades vertiginosas, el mundo nuevo,
el que hace necesaria una revisión metodológica que incluya las TIC, y el
aprendizaje de y con ellas, si queremos educar a los profesionales del mañana.
La
formación continua del profesorado debe incluir su capacitación en el uso de
las TIC así como en la implementación de las nuevas
metodologías para la educación que expuse al principio, porque
sus discentes necesitarán también una formación continuada a lo largo de su
vida para poder mantener la empleabilidad, y
crearse nuevas metas en su futuro. Debiendo estar preparados para ello, estos procesos de
formación conllevan la adquisición de nuevas competencias de
aprendizaje por parte del profesorado, y de toda
la sociedad en otros ámbitos no educativos, y su uso
debe ser algo más que un apoyo a la
enseñanza, para lograr constituir el medio que transforme los
métodos pedagógicos y la organización de la situación de aprendizaje.
El
problema de si este nuevo modo de aprender facilitará la adquisición de un
currículo personal suficiente, para desarrollar una vida laboral competente es
de incierta respuesta, toda vez que aún no sabemos para qué tipo de trabajo
estamos capacitando a nuestros alumnos, pero el debate
está abierto. La profundidad del proceso de cambio social que tiene lugar
actualmente nos obliga querámoslo o no, a
reformular las preguntas básicas sobre los fines de la educación, sobre quiénes
asumen la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones y sobre qué
legado cultural, qué valores, qué concepción del hombre y de la sociedad
deseamos transmitir. Sugiero al lector los comentarios sobre el currículo
bimodal que propone Pere Marqués en el Congreso de Educared 2012 para no entrar
demasiado a fondo en este aspecto.
Debemos
pensar en la escuela del futuro como
una escuela que ponga al alcance de todos los habitantes
del país, sin distinción de riqueza, raza o religión, el conocimiento y los
valores necesarios para participar en una sociedad competitiva y solidaria. De esta
manera cumplirá una doble función que apoya los dos requerimientos importantes de la futura
sociedad: el conocimiento que resguardará la competitividad y la
equidad que resguardará la integración en un mundo globalizado.
Según
Richard Reich (1993) se perfilan para el Siglo XXI tres amplias categorías de
trabajo, que corresponden a las tres diferentes posiciones en que estarán las
personas. Las llama servicios rutinarios de producción, servicios personales y
servicios simbólico-analíticos.
·
Los servicios
rutinarios de producción son una etapa en una secuencia. Aunque eran la base de
la línea de producción clásica, no han dejado de existir. Un buen ejemplo son
los ‘data entry’ (ingresadores de
datos) en la industria de la informática.
·
Los servicios
personales son los que se proporcionan de persona a persona, como los
vendedores, o los peluqueros. Como los anteriores, deben ser competentes en su
tarea pero, además, tienen que ser afables, corteses y serviciales, dominadores
de un conjunto de técnicas ajenas al específico servicio que prestan.
·
Los servicios
simbólico-analíticos, incluyen las actividades expertas y suponen la capacidad
de identificar y resolver problemas. Son los que realmente agregan valor y
suponen alta calidad, originalidad, destreza y oportunidad. El trabajo en
equipo es, por lo general, un aspecto crítico de este
sector.
Los
analistas simbólicos hacen de intermediarios, identifican y resuelven problemas
valiéndose de símbolos. Para ello utilizan instrumentos de análisis variados
como algoritmos matemáticos, argumentos legales, tácticas financieras,
principios científicos, observaciones psicológicas acerca de cómo persuadir o
entretener, métodos inductivos o deductivos, o cualquier otro tipo de técnica
para resolver problemas.
Lo
más importante es que cuanto mayor sea la proporción de analistas simbólicos
que exista en el trabajo considerado como factor de producción,
más valor agregado habrá. De ello dependerá la
cantidad y calidad de los puestos de trabajo que se generen, pero también
se verá afectado por las competencias generales que tendrá la
población. En otras palabras, y a modo de ejemplo, por más
que crezca la oferta de trabajo que requiera competencias de analista
simbólico, si no existen en la población, no será posible llenarlos.
Como
conclusión, podemos resumir que para el crecimiento económico
en el futuro, hay una condición básica: garantizar
que exista, además del capital financiero y de la tecnología, el capital humano
adecuado para avanzar en el proceso de crecimiento. Esta será una de
las funciones centrales del nuevo sistema educativo y por esto
todos los países están haciendo fuertes esfuerzos para transformarlos a la
vez que transforman los modelos de enseñanza-aprendizaje para que se prolonguen
y permanezcan a lo largo de toda la vida del individuo, miembro y sostenedor de
la nueva sociedad.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
A
CARVALHO DE MIRANDA(1996) Globalizacion y
sistemas de información: nuevos paradigmas y nuevos desafíos
MARINA J.A.
(2010) La educación del talento. Biblioteca UP. Ed.
Ariel
PRENSKY
MARK y el talento de los nativos digitales
C
MONEREO ( 2007) Hacia un nuevo paradigma en el aprendizaje
estratégico. Education & Psychology
E
RUBIO Nuevo rol y paradigmas del aprendizaje en la sociedad
global. Univ. La Rioja
Otra
documentación: